💡 Resumen rápido

  • Los problemas de sueño afectan a más del 75 % de las personas con la enfermedad de Parkinson, incluida la dificultad para conciliar el sueño, las piernas inquietas y actuar los sueños.
  • La somnolencia diurna y los ataques de sueño pueden ocurrir debido a medicamentos como agonistas de la dopamina, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
  • Las estrategias de manejo incluyen horarios regulares de sueño, ajustes en el estilo de vida y consultar a especialistas en trastornos del sueño.
Man struggling to sleep

Una buena noche de sueño es fundamental para nuestra salud y nuestro bienestar. Sin embargo, para las personas con la enfermedad de Parkinson (EP), el sueño se vuelve aún más importante ya que el cuerpo necesita más tiempo para recuperarse y repararse. Los cambios cerebrales que forman parte de la EP también pueden causar dificultades para dormir y algunas personas tienen problemas para dormir incluso antes de que se desarrollen los síntomas motores y se diagnostique la EP.

Algunos medicamentos para la EP pueden alterar el sueño. Otros hacen que las personas tengan sueño durante el día. No es sorprendente que más del 75 % de las personas con la EP reporten síntomas relacionados con el sueño.

El sueño interrumpido puede afectar su salud, estado de ánimo y calidad de vida en general. Además, cuando las personas con la EP no duermen bien, el sueño de su aliado en el cuidado también se ve interrumpido. Los cuidadores también necesitan un sueño reparador para mantenerse saludables y estar en su mejor momento.

Problemas de sueño más comunes

  • Dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido
  • Somnolencia diurna excesiva
  • Hablar, gritar o actuar físicamente mientras se duerme
  • Sueños vívidos
  • Movimientos de piernas, sacudidas, calambres (síndrome de piernas inquietas)
  • Dificultad para darse vuelta en la cama
  • Despertarse para ir al baño

Consejos para dormir mejor

  • Mantenga un horario regular de sueño —acuéstese a la misma hora y levántese a la misma hora.
  • Elija su hora de acostarse según la hora a la que desea levantarse. Planee pasar de siete a ocho horas por noche en la cama.
  • Establezca una rutina para la hora de acostarse —por ejemplo, comer algo, medicamentos nocturnos, cepillado de dientes, uso del baño— y sígala todas las noches.
  • Pase tiempo al aire libre y haga ejercicio todos los días, por la mañana si es posible. Evite hacer ejercicio después de las 8:00 p.m.
  • Si no puede salir al aire libre, considere la terapia de luz —sentarse o trabajar cerca de una lámpara especial, disponible en farmacias y tiendas departamentales.
  • Si toma siestas, intente hacerlo a la misma hora todos los días, por no más de una hora y no después de las 3:00 p. m.
  • Duerma en un lugar fresco y oscuro y use la cama solo para dormir y la actividad sexual.
  • No lea, vea televisión ni use dispositivos electrónicos en la cama.
  • Si darse vuelta en la cama es difícil: use una sábana ajustable de satén y pijamas; use una colcha ligera en lugar de una sábana que se enrede fácilmente.
  • Minimice el consumo de líquidos durante las tres horas antes de acostarse para evitar la micción nocturna frecuente.
  • Vaya al baño inmediatamente antes de acostarse.
  • Considere una luz suave, en lugar de brillante, para iluminar su camino al baño.
  • Coloque un inodoro portátil junto a la cama para minimizar el esfuerzo, si es necesario.

Si está experimentando problemas de sueño, debe evitar:

  • Alcohol, cafeína y otros estimulantes como la nicotina
  • Comidas pesadas en la noche (aunque comer algo a la hora de acostarse puede ser útil)
  • Ejercicio intenso dentro de las seis horas antes de acostarse
  • Pensamientos o conversaciones antes de acostarse sobre temas que causan ansiedad, enojo o frustración
  • Mirar el reloj
  • «Tiempo de pantalla» —televisión, teléfonos, tabletas— una o dos horas antes de acostarse.

Ciertos antidepresivos, como la mirtazapina (Remeron), pueden ayudar con el sueño, mientras que otros —los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o ISRS (SSRIs por sus siglas en inglés) — pueden empeorar otros síntomas del sueño. Además, si no está seguro, consulte con su médico o farmacéutico para asegurarse de que los medicamentos estimulantes se tomen por la mañana y los medicamentos sedantes se tomen por la noche.

Si la frecuencia urinaria lo mantiene despierto por la noche, asegúrese de que su médico descarte causas distintas a la EP. Además, hay varios medicamentos que pueden ser útiles, incluidos oxibutinina (Ditropan®), tolterodina (Detrol®), trospium (Sanctura®), succinato de solifenacina (VESIcare®), darifenacina (Enablex®), mirabegrón (Myrbetriq®) y fesoterodina (Toviaz®). Puede ser referido a un especialista en vejiga (urólogo).

Somnolencia diurna excesiva

La somnolencia durante el día se observa en aproximadamente el 30 al 50% de las personas con la EP y es más prominente a medida que la enfermedad avanza. La somnolencia diurna relacionada con la EP puede surgir por muchas razones, incluido tener un sueño nocturno deficiente o el uso de medicamentos dopaminérgicos, especialmente agonistas de la dopamina como pramipexol (Mirapex), ropinirol (Requip) y rotigotina (Neupro).

NOTA: los medicamentos agonistas de la dopamina como pramipexol y ropinirol pueden causar «ataques de sueño» repentinos mientras se conduce. Esta es una causa potencial de accidentes automovilísticos y debe ser monitoreada.

Problemas con el sueño por la noche

Hay varios problemas que las personas con la EP pueden experimentar durante la noche:

Apnea del sueño

La apnea del sueño puede observarse en hasta el 40% de las personas con la EP. Los síntomas comunes incluyen:

  • Ronquidos fuertes
  • Pausas en la respiración durante el sueño nocturno
  • Sueño inquieto
  • Somnolencia durante el día

Apnea obstructiva del sueño

La apnea obstructiva del sueño (AOS o OSA por sus siglas en inglés) es la categoría más común dentro de los trastornos respiratorios del sueño. El tono muscular del cuerpo se relaja durante el sueño y a nivel de la garganta la vía respiratoria humana está compuesta de paredes colapsables de tejido blando. Estas pueden obstruir la respiración durante el sueño.

A diferencia de la población general, las personas con la EP que tienen apnea del sueño pueden no tener sobrepeso.

Trastorno de conducta del sueño REM

El sueño REM (rapid eye movements) o de movimiento rápido de los ojos es la fase del ciclo del sueño cuando ocurren los sueños. Usualmente la única parte del cuerpo que se mueve durante el sueño REM son los ojos.

  • Las personas con trastorno de conducta del sueño de movimiento rápido de los ojos (REM sleep behavior disorder o RBD por sus siglas en inglés) no tienen la relajación normal de los músculos durante sus sueños. Por lo tanto, actúan físicamente sus sueños durante el sueño REM.
  • Las personas con RBD pueden gritar, golpear o patear a su pareja de cama o rechinar los dientes. A veces, en RBD moderado a severo, las personas pueden tener comportamientos agresivos y violentos, como levantarse de la cama y atacar a su pareja de cama.
  • Aproximadamente la mitad de las personas con la EP sufren de RBD. Puede desarrollarse después o junto con los síntomas motores, pero en muchos casos, precede el diagnóstico de la EP por cinco a 10 años.

Insomnio

El insomnio es la incapacidad para dormir. Incluye dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, así como despertarse demasiado temprano. Aproximadamente un tercio de la población adulta tiene algunos síntomas de insomnio, y es aún más común en personas con la EP. Los problemas con el mantenimiento del sueño —como despertarse frecuentemente durante la noche con dificultad para volver a dormir— son el tipo más común de insomnio en la EP. Hay muchas causas de insomnio en general. Cuando se trata de personas con Parkinson:

  • Las mujeres y las personas mayores tienen más probabilidades de experimentar insomnio.
  • Las personas con la EP más avanzada tienen insomnio más prominente en comparación con aquellas con síntomas más leves.
  • Otras condiciones médicas y psiquiátricas contribuyen al insomnio en personas con la EP. Por ejemplo, la ansiedad y la depresión pueden llevar a dificultades para conciliar el sueño.
  • Los trastornos del sueño no diagnosticados y tratados como el apnea obstructiva del sueño o el síndrome de piernas inquietas pueden causar insomnio.
  • Los síntomas —incluidos la rigidez, el dolor y el temblor que regresan cuando usted se despierta durante la noche— pueden afectar la continuidad del sueño.
  • Ciertos medicamentos también pueden influir negativamente en la calidad del sueño.

Esta página es una traducción de la página Sleep Disorders de la Parkinson's Foundation, revisada en inglés por la Dra. Addie Patterson, neuróloga de trastornos del movimiento en el Norman Fixel Institute for Neurological Diseases de la University of Florida, un Centro de Excelencia de la Parkinson's Foundation, y revisada en español por el Dr. Kevin Duque, investigador clínico de trastornos del movimiento en el departamento de Neurología de la University of Cincinnati.

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