Temblores, estremecimientos y todo lo demás: enfrentando los síntomas motores del Parkinson
🧠 ¿Qué aprenderá en este artículo?
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Los síntomas motores (movimiento) pueden afectar casi todos los aspectos de la vida de las personas con Parkinson.
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Descubra cómo el ejercicio, los medicamentos y las terapias pueden ayudar a las personas con la enfermedad de Parkinson a moverse con mayor facilidad en cada etapa.
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Los síntomas —incluyendo el temblor, la rigidez (agarrotamiento), la bradicinesia, la distonía, los problemas de marcha y equilibrio, y los cambios en el habla— se deben a la pérdida progresiva de las neuronas que producen ‑dopamina.
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El ejercicio y los medicamentos (especialmente la levodopa) son los tratamientos más eficaces.
La enfermedad de Parkinson (EP) puede dificultar moverse cuando quiera, de la manera en que quiera y puede ser igual de difícil mantenerse quieto. Desde el temblor y la rigidez hasta los calambres musculares y la dificultad para caminar, los problemas motores pueden afectar todos los aspectos de la vida diaria en la enfermedad de Parkinson. Descubra cómo el ejercicio, los medicamentos y otras estrategias pueden ayudarle a moverse con mayor facilidad.
El siguiente artículo se basa en una de las Charlas con Expertos - Expert Briefings de la Parkinson's Foundation, que explora los síntomas motores en la EP, presentada por el especialista en trastornos del movimiento, el Dr. Pablo Coss, de la residencia de Neurología y la subespecialidad en trastornos del movimiento del University of Texas Health Science Center at San Antonio, parte de la Red Global de Atención de la Parkinson’s Foundation.
Puntos clave para el Parkinson
La enfermedad de Parkinson se denomina un trastorno del movimiento porque afecta la forma en que la persona se mueve. Aunque los síntomas suelen desarrollarse lentamente con el tiempo, el Parkinson es progresivo; las necesidades pueden cambiar a medida que la EP avanza a través de sus etapas. La historia de una persona, sus síntomas y el examen físico se utilizan para hacer el diagnóstico.
Para considerar un diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, debe estar presente la lentitud de movimiento (bradicinesia) junto con alguno de los siguientes:
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Temblor en reposo: movimiento rítmico e involuntario que tiende a ocurrir cuando la parte del cuerpo afectada está en reposo. Esto tiende a afectar un lado del cuerpo en las etapas tempranas de la EP.
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Rigidez (agarrotamiento): resistencia al movimiento causada por la activación involuntaria de los músculos en reposo.
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Problemas de equilibrio (inestabilidad postural) que provocan tropiezos y caídas.
Dopamina y movimiento
Aunque los científicos aún trabajan para comprender las causas del Parkinson, sabemos que se trata de un trastorno cerebral progresivo que daña las neuronas productoras de dopamina. La dopamina es un mensajero químico que regula el estado de ánimo y ayuda al cuerpo a moverse con fluidez.
Cambios motores en la EP
La pérdida de dopamina en una zona del cerebro llamada sustancia negra y otros cambios químicos en la enfermedad de Parkinson interfieren con las señales cerebrales, lo que provoca muchos síntomas no motores —incluidos cambios emocionales, problemas gastrointestinales y fatiga— y afecta el movimiento de distintas maneras, entre ellas:
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Bradicinesia: lentitud de movimiento que puede afectar a todo el cuerpo, causando fatiga y dificultad para caminar o realizar actividades cotidianas. También puede causar:
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Enmascaramiento facial: rigidez en los músculos del rostro que dificulta expresar emociones.
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Desafíos con movimientos de las manos, lo que dificulta más hacer cosas como abrir una bolsa, abrir un envase o escribir. La micrografía, escritura pequeña y amontonada que se ve frecuentemente a principios de la EP, suele estar conectada con la lentitud de movimiento.
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Dificultad para ponerse de pie después de estar sentado.
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Temblor. Las personas con Parkinson suelen tener temblor en reposo en una mano, pero también puede afectar las piernas, la mandíbula o la cara. El temblor de la mano suele describirse como “pill-rolling”, como si la persona estuviera haciendo rodar una pastilla entre el pulgar y el índice.
Alrededor de un 70% de las personas con Parkinson experimentan temblores. Para algunos, los temblores son leves, pero para otros pueden causar inseguridad e interferir con el sueño y las tareas diarias.
El temblor de acción, otro síntoma de la EP, sucede cuando la parte del cuerpo afectada está moviéndose o tratando de hacer una tarea como escribir o tomar de un vaso. Muchas personas con Parkinson experimentan una combinación de temblor de acción y de reposo.
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La rigidez, que a veces se describe como “rigidez en tubo de plomo”: la resistencia del cuerpo al movimiento durante un examen físico (cuando está relajado) puede ser tan fuerte que puede sentirse como si el examinador intentara doblar un tubo de metal pesado. La rigidez puede conducir a:
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Molestias dolorosas y dificultad para dormir
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Menor movimiento de brazos y piernas al caminar
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Rigidez facial
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Distonía; calambres y retorcimientos musculares dolorosos y repetitivos, frecuentes en Parkinson, pueden:
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hacer que los dedos se engarroten o mantengan una posición anormal
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provoquen que el tobillo se gire hacia adentro naturalmente y que los dedos se giren
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impactar la cara y los ojos, dificultando para algunos abrir los ojos de manera voluntaria
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ir acompañado de un movimiento que puede sobreponerse con otras formas de temblor de la EP
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Hipofonía (problemas del habla) puede incluir un habla suave o arrastrada, dificultades con la articulación, menor volumen o monotonía al hablar lo que, — a la par de la rigidez facial—, puede ser que la expresión emocional sea un desafío. Hipofonía también puede provocar respiraciones poco profundas, vacilantes, acelerada.
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Marcha parkinsoniana—Cambios en la forma en que camina una persona debido a la EP, provocando pasos pequeños arrastrados, hombros encorvados, menor balanceo de los brazos o dificultad para levantar los pies.
Estos problemas de equilibrio y de la marcha, —junto con pasos cortos y rápidos que tienden a acelerarse (festinación), inclinación hacia atrás y falta de equilibrio—, aumentan el riesgo de caídas y lesiones, al igual que la congelación de la marcha: una sensación temporal pero peligrosa de que los pies están pegados al suelo. Las áreas concurridas, las puertas y los umbrales pueden desencadenar el congelamiento de la marcha.
Aumentar la dopamina: ejercicio y medicamentos
Debido a que la pérdida de dopamina impulsa los síntomas motores del Parkinson, aumentar la dopamina es la forma más eficaz de manejarlos y el ejercicio es una de las maneras más simples de ayudar a incrementarla y ralentizar la progresión de la enfermedad.
El ejercicio puede aliviar los síntomas motores del Parkinson y mejorar la fuerza y el equilibrio. Encontrar un ejercicio que disfrute puede darle la motivación para mantenerse activo. Nuestros ejercicios Viernes de Ejercicio de EP Salud en Casa, una colección de videos de ejercicio adaptados para personas con Parkinson, pueden ayudar a mantenerlo activo en casa.
La levodopa es el tratamiento más eficaz para la enfermedad de Parkinson. Las células cerebrales metabolizan la levodopa para convertirla en dopamina. Se suele combinar con carbidopa; esto permite que una mayor cantidad de levodopa llegue al cerebro sin ser metabolizada primero en el intestino (donde puede causar náuseas).
Para mantener los niveles necesarios de dopamina que ayuden al cuerpo a funcionar de manera óptima, es fundamental tomar los medicamentos exactamente como se prescriben. Es común que el médico ajuste la dosis a medida que la enfermedad de Parkinson progresa, para manejar los cambios en los síntomas.
Existen muchas formulaciones de levodopa, entre ellas:
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Liberación inmediata (Sinemet IR), a menudo recetada en tres o más dosis al día.
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Liberación controlada (Sinemet CR), a menudo recetada en tres o más dosis al día.
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Las formulaciones más recientes de liberación prolongada (Rytary o Crexont) pueden ofrecer efectos más rápidos y de mayor duración. Estas pueden recetarse de dos a cuatro veces al día.
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Las terapias con bomba administran un suministro continuo de medicamento:
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Vyalev administra foscarbidopa/foslevodopa mediante una bomba portátil y una aguja insertada debajo de la piel.
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Duopa proporciona un gel continuo de carbidopa/levodopa a través de una sonda colocada quirúrgicamente.
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La levodopa inhalada (Inbrija) se utiliza según sea necesario para tratar la reaparición de los síntomas entre las dosis regulares de carbidopa/levodopa, de cuatro a cinco veces al día.
Los efectos secundarios de la levodopa pueden incluir: nausea, estreñimiento, mareo, baja presión arterial, somnolencia, alucinaciones, o cambios en el comportamiento, como la hipersexualidad (trastorno de control de impulsos.)
Con el tiempo, algunos medicamentos para el Parkinson también pueden causar movimientos irregulares (discinesia), incluidos retorcimiento, balanceo, contorsiones y movimientos tipo “baile”. Esto puede ocurrir con frecuencia después de tomar una dosis, cuando la levodopa alcanza su máxima eficacia en el cuerpo.
Progresión del Parkinson, fluctuaciones motoras y tratamientos avanzados
Aunque la enfermedad de Parkinson afecta a cada persona de manera diferente, a medida que avanza, en muchas personas la reaparición o el empeoramiento de los síntomas (fluctuaciones motoras o periodos en “off”) entre las dosis de los medicamentos puede ocurrir con mayor frecuencia. Esto puede provocar un aumento de la discinesia, el desequilibrio o las caídas, o la necesidad de dispositivos de asistencia — herramientas diseñadas para mejorar la vida diaria.
Hable con su médico acerca de sus inquietudes. Él o ella puede trabajar con usted para ajustar su medicación o explorar tratamientos avanzados.
Los medicamentos utilizados para mejorar el efecto y la duración de la levodopa incluyen:
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Inhibidores de la MAO-B, que en pocas ocasiones puede provocar síndrome serotoninérgico.
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Agonistas de la dopamina, que pueden provocar episodios repentinos de sueño o trastornos del control de los impulsos.
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Antagonista del receptor NMDA (amantadina): a menudo se utiliza para suprimir la discinesia.
Estos medicamentos pueden causar diversos efectos secundarios, incluyendo náuseas, discinesia, dolor de cabeza, presión arterial baja, mareo, retención urinaria o decoloración de la orina, problemas de sueño o insomnio.
La cirugía puede ser una opción para los síntomas motores en el Parkinson avanzado. Las opciones pueden incluir:
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La estimulación cerebral profunda (ECP o DBS, por sus siglas en inglés) es una cirugía que ayuda a controlar los síntomas motores del Parkinson, las fluctuaciones motoras y a reducir las dosis de la medicación.
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Ultrasonido focalizado: un procedimiento más reciente, sin incisión, guiado por resonancia magnética (RM), que utiliza energía para interrumpir la señalización anormal en un área del cerebro relacionada con el temblor.
Aprenda más
Para aprender más acerca de cómo manejar los síntomas motores de la enfermedad de Parkinson, explore los recursos a continuación o llame a nuestra Línea de Ayuda gratuita al 1-800-4PD-INFO (1-800-473-4636), opción 3 para español: